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Team-Building: motivación, razón o coacción

01 Jul

 

 FiloEquipo

Desde hace algunos años se ha tomado consciencia de que para que la misión de una empresa salga adelante, es elemental que haya un clima armónico y la percepción activa del equipo de trabajo, lo que en términos anglosajones se denomina: Team-Building. La importancia de la unión y la capacidad de colaboración, es un hecho indiscutible. Para lograr este cometido se ha puesto en boga utilizar, como parte de la formación, diferentes técnicas o modalidades que pretenden reforzar la construcción de la imagen del grupo. Outdoor Training o actividades realizadas en equipo son algunas de estas prácticas, forjadas con el fin de despertar en el grupo las habilidades de colaboración y comunicación, para que cada uno aprenda a reconocer cuál es su comportamiento ante determinados estímulos.

Muchas de estas dinámicas ponen al equipo de trabajo a realizar juegos al aire libre (Paintball, búsqueda del tesoro, etc.) o diálogos en espacios donde, se supone, se propicia la comunicación, haciendo de estas intervenciones una especie de ‘laboratorio’ experiencial. Sin embargo, sabemos que del laboratorio de Training a la realidad de cada día suele haber una gran distancia y, fundamentalmente, hay una gran diferencia de contextos (elemento más que relevante a la hora de analizar cualquier comportamiento o resultado que queramos evaluar).

El Training es una práctica referida a la adquisición de conocimientos, herramientas y capacidades, vinculada a la enseñanza práctica (no a un modelo teórico de conocimientos) de un conjunto específico de competencias y usos. Ahora bien, como toda acción de adquisición de conocimiento, el Training no puede limitarse a una jornada o a un conjunto de jornadas en las que se realizan actividades puntuales, sino que debe ser un ejercicio constante, consciente y claro.

En abril de 2008 en Provo (una ciudad de Utha, Estados Unidos), durante una de las celebradas sesiones de Training para Team-Building, uno de los responsables de la organización de este tipo de actividades quiso trasmitir la idea de lo necesaria que es implicación de los empleados; para ello decidió meter bajo el agua la cabeza de uno de los trabajadores de la empresa. Con este gesto, que casi ahoga al hombre, intentaba ‘motivar’ al equipo para que hicieran un paralelismo entre la manera en la que precisamos el aire (indispensable para nuestras vidas) y la necesidad de generar ventas para que la empresa siga funcionando. La cosa no termina allí, pues la brutalidad física fue coronada con otra intelectual. El Sr. Christopherson (así se llama el experto en Team-Building) dijo haber seguido las enseñanzas de Sócrates ya que, según su declaración, el filósofo una vez metió bajo el agua la cabeza de un discípulo, para que aprendiera el significado de la necesidad a través de la falta de oxígeno que había vivido.

Ciertamente la crueldad de esta acción no admite ninguna glosa extra, sin embargo sigue llamando la atención hasta dónde la filosofía es utilizada para justificar cualquier cosa. Evidentemente Sócrates (quien no ha escrito ningún libro) no ahogó a nadie sólo, y tensando demasiado la cuerda, hay alguna referencia en las colecciones de testimonios sobre Heráclito, en la que Sócrates decía que para entender a Heráclito había que ser como un buzo de Delos (que tradicionalmente se sumergían muy profundo). Salta a la vista que de esta afirmación socrática sobre la hondura del pensamiento de Heráclito a sofocar a un empleado, hay una amplia diferencia.

La falta de rigor en las lecturas de estos ‘expertos trainers’, sumada a la carencia de un verdadero contexto filosófico de las prácticas, da como resultado una banalización vergonzosa de lo que el pensamiento y filosofía la pueden aportar a la práctica de la empresa. Por otra parte, es bastante dudoso que un equipo aprenda a comunicarse mejor, a expresar las propias ideas y a trabajar en equipo, haciendo que se arrojen pintura o, en el caso extremo, metiéndoles la cabeza bajo el agua. Esto sólo se logra de forma sostenible a través de un proceso de aprendizaje y del trabajo efectivo del refuerzo de las habilidades de pensamiento (entre las que se encuentran las de razonamiento y comunicación). Confundir coacción con motivación es un error muy serio, pues la motivación se logra cuando se transforma en un ejercicio estable, sostenido desde la racionalidad.

Filoempresa: Godofredo Chillida+Gabriela Berti

 

 

 

 

 
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2 Respuestas a “Team-Building: motivación, razón o coacción

  1. guillem

    noviembre 16, 2008 at 3:09 am

    que opinas sobre un team building artístico???

    una curiosa actividad de música y trabajo en equipo: se trata de componer una canción en grupo. al menos el video es muy divertido.

    http://sinerzia.com/es/musicaina.php

    saludos cordiales

     
  2. Filoempresa

    noviembre 16, 2008 at 9:06 am

    Gracias Guillem por tu comentario. En Filoempresa trabajamos desde la filosofía aplicada por lo que es importante, después de hacer cualquier actividad, trabajar sobre un diálogo reflexivo, que sirva para pensar todos aquellos valores y actitudes que queremos promover. La práctica sin reflexión es estéril (y lo mismo ocurre a la inversa).

     

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