RSS

Menos exhibicionismo y más pensar

06 Sep

 

Mientras hemos estado de vacaciones cayó en nuestras manos un artículo de Juan José Millás, en el que exponía con una sutil e irreverente acidez la prevalecencia de la imagen gimnástica de los políticos frente al abandono de la imagen centrada en la reflexión sobre los problemas sociales, a los que se deben.

 

Esta presentación física, resaltando las apariencias no es ajena al mundo empresarial. ¿Cuántas empresas regalan o facilitan el acceso de sus empleados y directivos a centros deportivos y actividades out-door? Una gran cantidad. ¿Cuántas organizaciones fomentan que sus trabajadores asistan a cursos y talleres sobre técnicas de argumentación, toma de decisiones o definición de objetivos personales y grupales? Más bien pocas.

Tanto la imagen del político como la del ejecutivo sesudo no vende. De hecho son vistos con resquemor y desconfianza, porque se tiene la idea de que si piensan lo están haciendo para empeorar la situación de los ciudadanos o de los empleados.

Da mucho más rédito mostrar la imagen carnal al descubierto, a la vista de todos, del michelín itinerante de Sarkozy, del pecho de pescador de Putin o los desnudos del líder de Ciutadans per Catalunya y de María Dolores Jiménez, Concejala del PP de la población de Lepe. Esas fotos expandidas a lo ancho y largo de los medios muestran a seres humanos, con sus defectos y sus gracias. Esas imágenes nos dicen “somos como vosotros, no tengáis miedo de nosotros”. Pero esas personas no gobiernan ni dirigen con sus atributos físicos. Se les supone responsables de sus cargos y, de hecho, de sus decisiones dependen la forma de vida de muchos individuos.

Para qué le sirve a una corporación tener modelos a los que les cae el traje como un guante, si luego son incapaces de crear proyectos y perspectivas que fomenten y consoliden la actividad de la organización para la que trabajan. De qué me sirve conocer los kilómetros que hace en bicicleta de montaña (X) o cuántos descensos en lancha neumática es capaz de realizar (Y) en un día. En una empresa es más interesante publicitar cuanto tiempo, esfuerzo y recursos se está utilizando para solventar los problemas puntuales.

Ante el abuso de la superficialidad y el exhibicionismo para buscar el engaño, está el ingenio de saber desvelar la realidad que se oculta ante tantos kilos de mala pintura.

La apariencia y los grandes decorados empiezan a no producir réditos a nivel empresarial.

Filoempresa: Godofredo Chillida + Gabriela Berti.

Anuncios
 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: